Subir el Tepozteco y acampar son sólo el pretexto para el campamento del Grupo de Computación Cuántica que realizamos cada semestre (dos veces consecutivas!) en Meztitla.
Sin embargo, lo que más disfruto realmente son los ratos de discusión en la fogata con todo el grupo, pero en especial con Salvador e Iván. No hay vez que no aprenda algo de Salvador; además de ser un buen científico debería de escribir libros sobre motivación personal (no es en serio, pero él sabe lo que significa :P )
En fin, si estos últimos días no he escrito mucho en este blog es porque me estoy dando cuenta que no quiero llegar a los 20 sin haber por lo menos esbozado algo importante en mi futuro. Así que, a trabajar (o mejor dicho, a disfrutar lo que hago.)
Personalmente, cada vez tengo más dudas de que ni siquiera los físicos que trabajan en el tema lo entiendan.
Y tiene algo de razón. En mi poca experiencia estudiando mecánica y computación cuánticas, lo primero que se debe de hacer para entender estos asuntos es dejar de intentar entenderlos. No traten de entender eso que dije.
La razón es que la materia tiene comportamientos fuera de lo comunes a escalas del tamaño de átomos, y desafía todas las leyes del sentido común que tenemos. Y al ser ésta un área relativamente nueva, los científicos buscan explicaciones de porqué la materia se comporta de esa manera.
Sería complicado tratar de explicar los fundamentos de la mecánica cuántica. El experimento de la doble rendija es un buen punto para comenzar, ya que deja claras muchas dudas (y hace dudar de lo que se está seguro). He aquí un video de YouTube que me agrada mucho.
En realidad, nadie sabe porqué la materia se comporta de esa manera. Sin embargo, se han unificado teorías que intentan explicarlo -llamadas interpretaciones en la jerga de la física-. Una de esas interpretaciones es la de los múltiples universos. No quiere decir que sea la única, y no se ha demostrado que sea verdadera, pero hasta ahora nada impide que lo sea. Y lo que es más, esa teoría explica los fenómenos de interferencia de la mecánica cuántica de una manera más o menos razonable. A grosso modo, lo que dice es que la interferencia cuántica se da porque los resultados de un experimento en un universo afectan a los del mismo experimento en otro. También explica el hecho de que el gato de Schrödinger esté vivo y muerto a la vez, en universos diferentes. ¿Suena extraño? Quizá hasta Everett pensó eso en un principio.
Lo que es una realidad es que este campo cada vez está teniendo más impulso, y en los avances que los investigadores están haciendo va a tener un impacto muy significativo en los próximos años. Quizá la era de la computación cuántica no esté tan cerca (otro artículo vía Microsiervos sobre eso), pero es una realidad.